Ingrid Altagracia Jorge Pérez, conocida como «La Torita», se presentó este lunes ante el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva

CIUDAD NUEVA, SANTO DOMINGO — Ingrid Altagracia Jorge Pérez, conocida como «La Torita», se presentó este lunes ante el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde se conoció su solicitud de medida de coerción por presunta difamación e injuria, en respuesta a querellas interpuestas por la ministra de Interior y Policía, Faride Virginia Raful, y el diputado Sergio Moya (Gory) .

Jorge arribó acompañada de su abogado, donde al ser cuestionada por la prensa, afirmó: “Hoy lo que queremos es justicia, debido proceso y, sobre todo, imparcialidad, que es el espíritu que se busca en la justicia”, declarando que confía en un procedimiento equilibrado.

El Ministerio Público acusa a Ingrid Jorge de difundir información falsa mediante redes sociales y medios digitales, con la intención de dañar la reputación de dos figuras públicas. La querella de Raful fue presentada el 30 de mayo y reclama una indemnización de RD\$50 millones, mientras que la de Moya data del 19 de mayo. Ambas se basan en supuestas imputaciones infundadas que vulnerarían la Ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología y el artículo 367 del Código Penal dominicano ([diariolibre.com][2]).

Durante la audiencia, el equipo legal de Ingrid Jorge solicitó el aplazamiento de la medida de coerción para revisar una querella adicional presentada por el procurador adjunto Iván Feliz Vargas. La jueza Patricia Padilla decidió posponer la decisión hasta el próximo miércoles a las 9:00 a.m.

Este caso forma parte de una cadena de acciones legales por difamación que involucran a la comunicadora, su madre Claudia Pérez (La Tora) y otros comunicadores como Ángel Martínez, aumentando el debate público sobre los límites legales de la libertad de expresión en el entorno digital.

La próxima audiencia será crucial para determinar las medidas cautelares contra Jorge —que podrían incluir impedimento de salida, presentación periódica y garantía económica— y profundizar en la evaluación de nuevas querellas.

 

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