El abogado, comunicador y productor José Solimán elogió la decisión del presidente Luis Abinader de ordenar la paralización inmediata de las actividades mineras del proyecto Romero, en la provincia San Juan, calificándola como una muestra clara de que el mandatario “escucha al pueblo y actúa en consecuencia”.
La medida fue anunciada por el jefe de Estado tras crecientes manifestaciones ciudadanas en contra del proyecto que desarrollaba la empresa canadiense GoldQuest, el cual se encontraba en fase de exploración. En un mensaje dirigido a la nación, Abinader aseguró que su Gobierno mantiene una gestión abierta al diálogo y atenta a las preocupaciones sociales.
“Este Gobierno escucha. Escucha con atención, con respeto y con responsabilidad. Y cuando la ciudadanía expresa inquietudes y preocupaciones, nuestro deber es actuar con prudencia y transparencia”, expresó el mandatario.
Al respecto, Solimán sostuvo que esta decisión reafirma el compromiso del presidente con una gestión cercana a la gente. “Luis Abinader ha demostrado ser un presidente que no gobierna de espaldas al pueblo, sino que toma decisiones basadas en el sentir colectivo”, afirmó.
La disposición del Poder Ejecutivo se produce luego de una jornada de protestas en San Juan que culminó con incidentes entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional, así como tras varias expresiones de rechazo por parte de distintos sectores sociales y políticos.
El mandatario explicó que la decisión se fundamenta en lo establecido en la Ley 64-00 de Medio Ambiente, la cual contempla la inviabilidad de proyectos de alto impacto cuando existe un rechazo masivo de la población.
Asimismo, Abinader aclaró que durante su gestión el proyecto Romero no contaba con autorización de explotación, sino que se encontraba únicamente en proceso de evaluación ambiental.
Para José Solimán, esta postura consolida el perfil de un gobierno participativo. “Estamos viendo un liderazgo que prioriza la paz social, el respeto al medio ambiente y la voluntad popular. Eso fortalece la democracia y la confianza en las instituciones”, concluyó.
La paralización del proyecto minero marca un punto clave en la relación entre el Estado y la ciudadanía, en medio de un debate nacional sobre desarrollo, sostenibilidad y participación social.